
Con el estreno de No respires llega uno de los títulos más esperados de la temporada. Gran parte de culpa de ello reside en el nombre de Fede Álvarez, el director uruguayo con origen asturiano que encandiló a muchos con su remake de Posesión Infernal; podríamos decir que aquella revisión del clásico de culto de Sam Raimi gozaba de unas características similares a esta No respires, en el sentido de disponer de una concepción parcialmente errada pero que era compensado con las labores del director a la hora de asimilar el espíritu salvaje original. Algo parecido ocurrirá, como decimos, en la idea principal de esta nueva película (también con el apoyo de Sam Raimi y su socio Robert Tapert en la producción), con la historia de un grupo de jóvenes rateros que intentarán robar la importante suma de dinero en posesión de un veterano de la guerra de Irak, quien perdió la visión años atrás en acto de servicio, y que verá usurpada la tranquilidad de su hogar.