René Vidal, un director en decadencia que en su día gozó de gran renombre, decide rehacer la serie muda de Louis Feuillade, Les Vampires. Convencido de que ninguna actriz francesa puede igualar a Musidora en el papel de Irma Vep contrata a la actriz china afincada en Hong Kong Maggie Cheung, a pesar de que su desconocimiento del francés pudiera ser un problema. El rodaje se convierte en un caos, ya no tanto por los evidentes problemas con el idioma que aislan emocionalmente a intérprete protagonista, sino por las enorme desconfianza que genera en el equipo la peculiar mirada de Vidal sobre la figura de Musidora.
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