In Memoriam: Bud Spencer (1929-2016)

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Toca lamentar la muerte de uno de los rostros del cine de género italiano más reconocibles para el gran público, Bud Spencer, quien junto a su inseparable camarada Terence Hill protagonizó toda una retahíla de comedias de acción que convertirían a la dupla de intérpretes en toda un símbolo para la cultura de toda una generación. Nacido en 1929 en Nápoles como Carlo Pedersoli (cuenta la leyenda que escogió su nombre anglosajón, pseudónimo exigido para vender sus películas al mercado internacional, por su admiración a la cerveza Budweiser y a Spencer Tracy), en su juventud destacaría como un fornido y competitivo nadador que llegaría incluso a participar en diversos Juegos Olímpicos representando a Italia, pasándose incluso a la disciplina de waterpolo. Con un 1,90 de estatura, pronto le entraría el gusanillo de la actuación, lo que le llevaría aparecer en diversas películas como figurante incluyendo clásicos del cine de Hollywood rodados en Italia como Quo Vadis (1951) o Adiós a las armas (1957). Sigue leyendo

In Memoriam: José Canalejas (1925-2015)

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El pasado 1 de Mayo fallecía en su domicilio madrileño José Canalejas, uno de los rostros más habituales del Spaghetti Western y que construyó su carrera interpretativa bajo el cine de géneros de consumo popular gestado en España. Su rostro será para muchos conocido como sempiterno secundario de multitud de westerns rodados en Almería, actuando bajo la dirección de Sergio Leone en Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari, 1964) o La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più, 1965). Su trabajo para el llamado padre del Spaghetti Western sería una mínima muestra de su participación en el género, para el cual aparece también en otros clásicos de la co-producción mediterránea como Django (íd, 1966), Los despiadados (I Crudeli, 1967), Salario para matar (Il mercenario, 1968), Los Compañeros (Vamos a matar, compañeros, 1968) (todos estos bajo la dirección de Sergio Corbucci) o El precio de un hombre (Eugenio Martín, 1967). Ya entrada la década de los 70 trabajaría para Leon Klimovsky en Una libélula para cada muerto (1974), para Amando de Ossorio en El ataque de los muertos sin ojos (1973) o Raúl Artigot en Cabo de vara (1978), entre otros muchos proyectos. Durante los 80 y ya en la decadencia del cine de género minoritario aparecerá también en El Lute (camina o revienta) (1987) de Vicente Aranda o ¡Scalps! Venganza india (Scalps, 1987), subproducto venido de la dupla artística formada por Bruno Mattei y Claudio Fragasso. Dirigiría dos películas, El último proceso en París (1974) y El in… moral (1976), para mayor lucimiento de la afamada pareja de cómicos formada por los hermanos Calatrava. Todo esto citado, por supuesto, como un somero repaso de la amplia filmografía de este hombre que fallecía a los 90 años de edad como uno de los rostros más recordados del cinemabis rodado en España. Sigue leyendo