Metamorphosis a.k.a. Re-animator 2 (George Eastman, 1990)

Póster

Todo éxito ha dado de sí, con una gran probabilidad, algún tipo de secuela apócrifa, o lo que es lo mismo, falsas continuaciones que de manera comercial se apropian del nombre popular de alguna franquicia para apropiarse de la fama ajena. Durante los últimos años de apogeo del cine italiano de consumo popular, el exploit estaba a la orden del día; bajo este concepto podemos señalar, y en esto los italianos eran un auténticos expertos, todas esas películas que imitaban, copiaban u homenajeaban (que cada cual use su concepto favorito) los éxitos de cinematografías foráneas (principalmente la americana) para captar de manera directa al público y así amortizar en muy poco tiempo unos muy escasos presupuestos. El cine post-apocalíptico o el de espada y brujería (popularizados internacionalmente gracias a éxitos como las sagas iniciadas por Mad Max [George Miller, 1979] o Conan, el bárbaro [John Milius, 1982] respectivamente) fueron dos de los subgéneros más imitados y explotados hasta la saciedad, originando productos de inefable calidad técnica pero con un derroche de encanto y un sentido muy pasional hacia el entretenimiento. La emergente industria del videoclub sería el principal campo de cultivo para estos productos, que veían como el auge de la televisión iba paulatinamente restando público de las salas de cine de antaño. Sigue leyendo