“Branded to Kill” (Seijun Suzuki, 1967)

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Publicada originalmente en Cine Maldito

La visión discordante con la que el prestigioso Seijun Suzuki focalizó el cine de yakuza quedó de sobra demostrada en la que es por méritos propios una de sus películas más alabadas y recordadas, Branded to kill. Le añade mérito el hecho de procrear su curiosa narrativa usurpando para sí las estéticas propias del noir, los códigos anexos del crimen organizado en la ficción, así como la sofisticada tonalidad que de ello se tiene en oriente. Su trama no podría ser más usual en el género; se cuenta la historia del considerado asesino a sueldo número 3 de un curioso ranking sangriento de la yakuza, Hanada, quien en una perpetua búsqueda por su último trabajo (que le llevará a más de un conflicto con su esposa) acabará siguiendo las órdenes de una misteriosa mujer que le facilitará una difícil misión que se ve en la obligación de cumplir. Es entonces cuando este asesino aficionado al arroz se sumirá en una extravagante experiencia que le rodeará de mariposas y una continua idolatría por el olor del arroz hirviendo.  Sigue leyendo

In Memoriam: Seijun Suzuki (1923-2017)

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El pasado 13 de febrero fallecía Seijun Suzuki, uno de los más elementales cineastas que ha dado la cinematografía asiática. Especialmente recordado por sus incursiones en el cine de gángsters, cuyo sello fue de tal importancia en occidente que cineastas del calado de Quentin Tarantino o Jim Jarmusch han reivindicado continuamente sus obras más esenciales, Suzuki comenzaría a trabajar poco después de finalizar sus estudios en la prestigiosa Academia Kamakura, que realizaría después de su alistamiento en el ejército de su país.  Se especializaría en la asistencia de dirección, cargo que efectuaría en sus primeras incursiones profesionales, Ore no kenjû wa subayai  y 
Kuroi ushio, ambas del año 1954. Pronto comenzaría a trabajar principalmente para la prestigiosa compañía Nikkatsu, debutando dos años más tarde con Minato no kanpai: Shôri o waga te ni (1956), a la que seguirían un buen número de películas que realizaría mayoritariamente en un régimen de total mercenario. Sigue leyendo