Dossier Slasher: Introduciendo un género. Máscaras, cuchillos y gritos en la oscuridad… (2)

pieces

En la primera parte de este artículo introductorio al Slasher nos habíamos quedado justo en el momento en el que se puede catalogar el estallido comercial de este apasionante subgénero: el estreno en 1978 de La Noche de Halloween, el modesto film de John Carpenter que expondría y ampliaría enormemente las más representativas claves del mismo. Partiendo de una clara influencia como fue el esquema argumental de Navidades Negras de Bob Clark, Carpenter potencia hasta el extremo la utilización de una trama sencilla (un pequeño vecindario que sufrirá los crímenes de un villano) pero que gracias a una serie de conjunciones puramente fílmicas se convertiría en todo un clásico del terror. Asentando los que se considerarían muchos de los patrones básicos del Slasher, que ya venían dándose con anterioridad pero que el cineasta aquí los estandariza (víctimas adolescentes, localización aislada, villano enmascarado…), sumándole una elegante articulación narrativa (ya presentado con el plano secuencia de inicio y su maravilloso uso del formato panorámico), impropia de estas temáticas, y con un reparto que incluía a una vieja estrella de Hollywood como Donald Pleasence y la presentación al mundo de Jamie Lee Curtis, quien sobre ella recae la responsabilidad de establecer las coyunturas de lo que a partir de aquí se empezó a llamar como final girl. Sigue leyendo

Lucifer: El ángel maldito (Elo Pannacciò, 1975)

Un urlo dalle tenebre

Dentro de las muchas variantes que adquirió la cinematografía de explotación italiana, a mediados de los 70 se originaría una retahíla de películas que intentarían emular el éxito de El Exorcista (1973), la película de William Friedkin que originaría que en el cine de terror comenzasen a surgir recurrentes incisiones en tramas de corte satánico o luciferino. En Italia esta corriente de émulos tendría a El Antricristo (1974) de Alberto de Martino como uno de sus principales títulos, que entre otros estaría acompañado por esta  Lucifer: El ángel maldito (libre traducción del original Un urlo dalle tenebre), segunda incursión de Angelo Pannacciò en el cine de terror tras Il sesso della strega y que en algunos copias vendría firmada por uno de sus pseudónimos anglosajones, Frank C. Lucas. Según IMDb la película estaría co-dirigida junto a Franco Lo Cascio, que como Pannacciò luego se convertiría en un efusivo director de cine porno. Sigue leyendo

Dossier Giallo: Introduciendo un género. Y la muerte vestía de color amarillo…

cover

El giallo, o el plural gialli como manera más refinada de hacerle referencia, nace dentro de una creciente explosión europea de subgéneros, quizá como una de las tendencias que más han marcado el cine popular de décadas pasadas. Pero dentro de la gran amalgama de corrientes en las que fueron derivando ese cine de consumo europeo, donde la industria italiana ejecutó una ampulosa producción derivando del peplum al spaghetti western, pasando por el terror gótico o hasta el cine de aventuras, el giallo suponía una extraña miscelánea entre el thriller policíaco y un suspense sumergido en unas connotaciones de sello honestamente fantastique, que consiguió generar un conjunto de películas con especial ímpetu heterodoxo a su propia corriente hasta el punto de llegar a la manera errada de citar cualquier película italiana de tintes fantásticos como giallo, durante la mayor época de explosión del subgénero en la productiva década de los 70. Sigue leyendo

In Memoriam: Alberto De Martino (1929 – 2015)

portrait

Justo cuando estaba a punto de cumplir 86 años fallecía uno de los grandes directores de género del cine italiano. Alberto De Martino, nacido en Roma el 12 de Junio de 1929, fue uno de esos artesanos del cine de consumo popular europeo que al igual que una multitud de compañeros de profesión (aunque con una fama menor que los Fulci, Margheritti o Castellari) cabalgó por multitud de géneros, a colación de las modas del momento. Así, podemos citar películas de cierta popularidad en cada uno de los géneros que trabajó, como El triunfo de Hércules (Il trionfo di Ercole, 1964) en el peplumOperación Lady Chaplin (Missione speciale Lady Chaplin, co-director Sergio Grieco, 1966) en el spy, Yo soy Trinidad, Django dispara primero (Django spara per primo, 1966) en el spaghetti western, El asesino está al teléfono (L´assassino… é al telefono, 1972) como un curioso giallo, El Anticristo (L´anticrist, 1974) bajo respuesta a la tendencia del terror de entonces o El Hombre-Puma (L´uomo puma, 1980) en las estridencias del exploit puro y duro del cine de superhéroes. Sigue leyendo