Coming Soon: “Yoga Hosers” (Kevin Smith, 2016)

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Uno de los estrenos más esperados por estos lares de la venidera temporada acaba de estrenar trailer. Se trata de Yoga Hosers, la segunda parte de la trilogía “True North” con la que Kevin Smith iniciaría su salto al cine de género dos años atrás con Tusk. El objetivo del de New Jersey, todo salido de bromas urdidas en su prestigioso podcast, SModcast, es la de dar un salto definitivo al terror (recordemos que en cierta manera ya coqueteó con efluvios del cine de género en su portentosa Red State) en un conjunto de tres películas que compartiendo universo se basarán en leyendas del folklore canadiense, ubicación donde la acción tiene lugar; todo ello, eso sí, sin olvidar su sempiterno compromiso con la comedia. Tusk era una extravagante y sugerente mezcla de tendencias, con gratos momentos de perversidad amparados en una impresionante y medida interpretación de Michael Parks. Sigue leyendo

Tusk (Kevin Smith, 2014)

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A muchos aún sorprende a día de hoy el inesperado, pero a la vez necesario, giro que emprendió la carrera de Kevin Smith con su magnífica y desasosegada Red State (2011). El colega de New Jersey se había convertido en todo un icono de la comedia absurda (en todo su buen sentido) con una amalgama de películas que enardecían el sentimiento hacia el fandom, las autoreferencias constantes y la descripción emocional de toda una generación, con un variopinto grupo de personajes que acabaron por convertirse en iconos ante la fácil empatía que se podría sentir hacia ellos en los círculos en los que algunos nos movemos. Después de sonoros fracasos, Red State suponía el esperado y anunciado coqueteo de Smith con un género bastante alejado de lo que nos tenía acostumbrados, en un producto caracterizado por la falta de limitaciones autorales de quien pretende descubrir nuevos territorios; un nervio narrativo sentido y experimental que acababa cimentado un discurso de una seriedad abrumadora, y con una sutilidad pasmosa en su etiqueta de infausto y a la vez latente terror, en unas disposiciones que ya se han visto en el género con otros directores como Ti West y su The Sacrament (2013). Smith repite estos esquemas en un segundo experimento, esta vez encaminado de manera más descarada hacia el terror con  Tusk, para la que se requiere la presencia de uno de los mayores atractivos de Red State: un Michael Parks, auténtico terremoto interpretativo que parece vivir una segunda juventud desde que Quentin Tarantino lo rescatase hace ya unos cuantos años, y que aquí vuelve a asombrar con uno de sus ya característicos y siempre perspicaces exhibiciones interpretativas. Sigue leyendo