Dossier Nasty: “La casa sperduta nel parco” (Ruggero Deodato, 1980)

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Las rape and revenge movies fueron uno de los subgéneros estrella del cine de explotación de los años 70. La corriente se iniciaría con una majestuosa muestra de crueldad como La última casa a la izquierda (1972), ópera prima de de un profesor de instituto que en aquellos momentos coqueteaba con el cine norteamericano más underground , Wes Craven.  En ella se citaba una premisa que narraba la violación y vejación cometido por un grupo de delincuentes, quizá símbolo del lado más oscuro de la loca sociedad norteamericana de entonces, a dos chicas de clase media-alta que se disponen a ir a un concierto de rock. La suerte y el destino hará que los maníacos acaben buscando alojamiento en la casa de los padres de una de las jóvenes, lo que ocasionará una venganza de gigantescas proporciones. Ante el enorme éxito del film de Craven, aún siendo caldo de cultivo de los circuitos más marginales de la distribución, muchas serían las modestas películas que repetirían esa premisa de violaciones castigadas con actos de violencia aún más cruentos; La casa sperduta nel parco (evitaremos citar el título al español, todo una revelación de su giro final en sí mismo), proveniente de un director que en aquel 1980 causaba tanta fascinación como indignación con Holocausto Caníbal, sería una de las varias respuestas italianas a uno de los subgéneros más viscerales del cine de explotación. Sigue leyendo

Interludios musicales: “Wart Hog”, The Ramones

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The Ramones no solo es considerado el grupo punk por excelencia. Es una formación cuyas maneras y estéticas fueron tan representativas de su movimiento musical que alcanzaron unas iconografía alcanzable a todos los gustos. The Ramones gusta a los amantes del rock and roll, del  heavy, el rap o el pop. Su legado ha dejado una enorme cantidad de himnos capaces de levantar las jarras de cerveza de cualquier bar donde se pinchen sus vinilos. Nacen en esa década que todo lo cambió, los 70, el mismo periodo donde el rock se negaba a evolucionar, bajo unos retazos de modernidad escasos que  principalmente sólo surgirían a través de los efluvios de la psicodelia y la emergente música disco. Cuatro chavales de Nueva York propusieron una fórmula de escasos acordes, ritmo trepidante, con letras crudas y sin concesiones que alcanzarían un cenit de fama anclado para siempre a la contracultura, lo que les convierte en una banda indispensable de los recovecos musicales de este modesto rincón virtual. Sigue leyendo