“Smash Cut” (Lee Gordon Demarbre, 2009)

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Que a modo de prólogo aparezca en pantalla el recientemente fallecido Herschell Gordon Lewis, el llamado “Padrino del gore” que cambió para siempre la visceralidad del cine de géneros en aquellos locos años 60, no es ninguna casualidad y ni mucho menos podría atribuirse al cameo gratuito. Y es que Lee Gordon Demarbre (y sí, el “Gordon” es un confeso guiño) realiza este Smash Cut como un homenaje al particular sentido del terror de Lewis, con esa promulgadora concepción del gore como elemento irónico y ampliamente expositivo, donde se creó toda una escuela posterior de influencias en esos estamentos. La historia con la que Demarbre construye su trama se basa en el mundo del cine, con un director de culto llamado Able Whitman (interpretado por David Hess, nada más y nada menos, no es necesaria presentación) que se encuentra tan asqueado por la pobre recepción de los efectos especiales de sus películas que para su siguiente proyecto decide utilizar cuerpos humanos reales. Una periodista llamada April Carson decide investigar los extraños acontecimientos que parecen rodear la siguiente película de Whitman, en el que vemos una clara dramatización del ímpetu, en un cariz más decadente, de lo que significó Herschell Gordon Lewis para el cine grindhouse de los años 60/70.  Sigue leyendo

Dossier Slasher: Introduciendo un género. Máscaras, cuchillos y gritos en la oscuridad… (2)

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En la primera parte de este artículo introductorio al Slasher nos habíamos quedado justo en el momento en el que se puede catalogar el estallido comercial de este apasionante subgénero: el estreno en 1978 de La Noche de Halloween, el modesto film de John Carpenter que expondría y ampliaría enormemente las más representativas claves del mismo. Partiendo de una clara influencia como fue el esquema argumental de Navidades Negras de Bob Clark, Carpenter potencia hasta el extremo la utilización de una trama sencilla (un pequeño vecindario que sufrirá los crímenes de un villano) pero que gracias a una serie de conjunciones puramente fílmicas se convertiría en todo un clásico del terror. Asentando los que se considerarían muchos de los patrones básicos del Slasher, que ya venían dándose con anterioridad pero que el cineasta aquí los estandariza (víctimas adolescentes, localización aislada, villano enmascarado…), sumándole una elegante articulación narrativa (ya presentado con el plano secuencia de inicio y su maravilloso uso del formato panorámico), impropia de estas temáticas, y con un reparto que incluía a una vieja estrella de Hollywood como Donald Pleasence y la presentación al mundo de Jamie Lee Curtis, quien sobre ella recae la responsabilidad de establecer las coyunturas de lo que a partir de aquí se empezó a llamar como final girl. Sigue leyendo

Dossier Nasty: “La casa sperduta nel parco” (Ruggero Deodato, 1980)

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Las rape and revenge movies fueron uno de los subgéneros estrella del cine de explotación de los años 70. La corriente se iniciaría con una majestuosa muestra de crueldad como La última casa a la izquierda (1972), ópera prima de de un profesor de instituto que en aquellos momentos coqueteaba con el cine norteamericano más underground , Wes Craven.  En ella se citaba una premisa que narraba la violación y vejación cometido por un grupo de delincuentes, quizá símbolo del lado más oscuro de la loca sociedad norteamericana de entonces, a dos chicas de clase media-alta que se disponen a ir a un concierto de rock. La suerte y el destino hará que los maníacos acaben buscando alojamiento en la casa de los padres de una de las jóvenes, lo que ocasionará una venganza de gigantescas proporciones. Ante el enorme éxito del film de Craven, aún siendo caldo de cultivo de los circuitos más marginales de la distribución, muchas serían las modestas películas que repetirían esa premisa de violaciones castigadas con actos de violencia aún más cruentos; La casa sperduta nel parco (evitaremos citar el título al español, todo una revelación de su giro final en sí mismo), proveniente de un director que en aquel 1980 causaba tanta fascinación como indignación con Holocausto Caníbal, sería una de las varias respuestas italianas a uno de los subgéneros más viscerales del cine de explotación. Sigue leyendo

Interludios musicales: “Wait For The Rain”, “Ice Cream Song”, David Hess

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Aún con el mundo del terror consternado por la inesperada muerte de Wes Craven, el Reverendo ve de recibo rescatar la extravagante y pintoresca banda sonora de la que por este modesto rincón virtual consideramos su mejor película: La Última Casa a la Izquierda. El peculiar David Hess, rostro habitual del cine de género norteamericano (también con sus pinitos por Europa) y el más maquiavélico villano de la película que nos ocupa (es el malvado Krug) también se encargaría de la banda sonora del film que pondría en tendencia las encantadoras rape and revenge movies. Sigue leyendo