Apocalipsis Caníbal (Bruno Mattei, 1980)

apocalipsiscanibalposter

Dentro de la cinematografía de explotación italiana el subgénero de los muertos vivientes captó toda la atención de numerosos cineastas tras el estreno del Zombie (1978) de George A. Romero, que para más inri tenía a Dario Argento como productor, quien supo como nadie vender la película en Europa. Tras una primera respuesta de claros tintes de imitacióm como Nueva York bajo el terror de los zombies, (a.k.a. Zombie 2, en su intento de venderse como falsa secuela, que además supuso la entrada por la puerta gran de Lucio Fulci al euro-splatter), Bruno Mattei, auténtico capo de la imitación trash de lo foránea, dirige Apocalipsis Caníbal, co-producción hispano-italiana que supone para el cinemabis uno de los más apasionantes ejercicios de explotación del muerto viviente. Sigue leyendo

Lucifer: El ángel maldito (Elo Pannacciò, 1975)

Un urlo dalle tenebre

Dentro de las muchas variantes que adquirió la cinematografía de explotación italiana, a mediados de los 70 se originaría una retahíla de películas que intentarían emular el éxito de El Exorcista (1973), la película de William Friedkin que originaría que en el cine de terror comenzasen a surgir recurrentes incisiones en tramas de corte satánico o luciferino. En Italia esta corriente de émulos tendría a El Antricristo (1974) de Alberto de Martino como uno de sus principales títulos, que entre otros estaría acompañado por esta  Lucifer: El ángel maldito (libre traducción del original Un urlo dalle tenebre), segunda incursión de Angelo Pannacciò en el cine de terror tras Il sesso della strega y que en algunos copias vendría firmada por uno de sus pseudónimos anglosajones, Frank C. Lucas. Según IMDb la película estaría co-dirigida junto a Franco Lo Cascio, que como Pannacciò luego se convertiría en un efusivo director de cine porno. Sigue leyendo

Il sesso della strega (Elo Pannacciò, 1973)

il sesso della strega

Elo Pannacciò está considerado como uno de las más extravagantes directores de la Italia de la cinematografía de géneros, que coqueteó con diversas vertientes como el Spaghetti Western o el terror, hasta pasarse a la incombustible industria del porno en la década de los 80. Il sesso della strega es su primer flirteo con el cine del horror, aunque su narración, en la que varios de los personajes caerán víctimas de las garras de un misterioso asesinado, esté intrínsecamente ligada a esa corriente que imperó en aquel entonces por el país transalpino como es el giallo. La trama del film se compondrá de cierto surrealismo resultando algo confusa, iniciándose con el patriarca de una aristocrática familia que en su lecho de muerte reúne a todos sus familiares para proceder a la lectura del testamento, aunque nosotros lo escucharemos con la voz en off del anciano; se estipula que la herencia ha de ser dividida a partes iguales entre todos los familiares, con la particularidad de que si alguno fallece antes de tiempo, la parte de este también ha de ser dividida. Sigue leyendo

Dossier Nasty: «The Ghastly Ones» (Andy Milligan, 1968)

theghastyones

Filmada en 16 mm y casi en su totalidad con cámara en mano, The Ghastly Ones vive hoy en el recuerdo por suponer la primera película  de terror del incombustible e indescriptible realizador Andy Milligan, un cineasta todoterreno (además de dirigir también se encargaba de manera habitual de la fotografía, montaje y guión de sus films) con unos orígenes que se anclan a una notable experiencia en teatro hasta que a mediados de los 60 comienza a coquetear con el cine underground de temperamento amateur. Así inicia en aquella década un círculo de películas que recorrieron sin rubor los caminos del cine de explotación más marginal y en su vena más transgresora, en unas altas dosis de violencia bajo el sentido naif y premeditadamente humorístico que en aquellos momentos reinaba en el cine bis más desenfrenado gracias en gran parte a la jocosidad con la que Herschell Gordon Lewis parecería eclosionar el splatter, con sus efectos gore de medios artesanales y deliberada sobreexposición. Sigue leyendo

Express Reviews: «Hush», «La Invitación», «Last Girl Standing», «Perros Rabiosos»

Hush (íd, Mike Flanagan, 2016)

hush1

Llevando el esquema de la home invasion a todo su metraje, Hush relata el desasosiego y desesperación de una joven escritora sordomuda que sufrirá el acoso de un misterioso hombre enmascarado en su aislada morada. Si algo se le puede reconocer a la película es la confección de una tensión medida y moderada bajo la batuta del sello personal de su director, Mike Flanagan, aunque como ocurriera en su previa y aplaudida Oculus el film se derrumbará por su condición de buena premisa alargada en un guión lleno de secuencias estériles, así como de una atmósfera mucho menos perturbadora de lo que puede dar el subgénero de los crueles allanamientos de morada imprevistos. Sigue leyendo

The Witch (Robert Eggers, 2015)

ey

En todas las temporadas es fácil encontrarse con un título que despierte una enorme expectación justo en el momento que comienza su andadura por festivales. En un género tan propio al encasillamiento como el terror, la curiosidad crece aún más si una película va obteniendo progresivamente un mayor número de beneplácitos de la crítica convencional, como ha sido en este caso. Podría  decirse que el debut del realizador Robert Eggers ocupa con creces, desde unos meses atrás, el puesto de la gran esperanza para el cine de terror de esta temporada. The Witch trata de los tintes más realistas y tradicionalistas de la brujería, y aunque utilice como telón de fondo la clásica historia de la creencia en el diablo para un fin de causar daño o deterioro, se vislumbra un claro objetivo en su discurso que ataca al más puritanismo de algunas de las regiones de los profundos Estados Unidos de siglos atrás. Sigue leyendo

La noche de la ira (Javier Elorrieta, 1985)

poster

La segunda película del singular director español Javier Elorrieta (recordado por el drama urbano La larga noche de los bastones blancos [1979], la taurina Sangre y Arena [1989] o la comedia Los gusanos no llevan bufanda [1991]) viene a ser como una versión hiperbólica y expandida del siempre citado clásico El malvado Zaroff (1932), con la cacería humana como motor narrativo de una historia que parece sacar a relucir los más oscuros instintos del ser humano. La noche de la ira lleva esto al terreno rural puramente hispánico, con generosas dosis del reverso más sórdido del terror campestre americano de los 70, que proponía en bastantes ocasiones el choque del urbanita contra los férreos y primitivas cotidianidades de la salvaje vida en el campo. En un pequeño pueblo castellano por determinar, ejemplarmente fotografiado para mostrar una arquitectura de lo agreste, llega un nuevo médico que ha sufrido una reciente crisis sentimental. Sigue leyendo

Dossier Nasty: «La casa sperduta nel parco» (Ruggero Deodato, 1980)

poster

Las rape and revenge movies fueron uno de los subgéneros estrella del cine de explotación de los años 70. La corriente se iniciaría con una majestuosa muestra de crueldad como La última casa a la izquierda (1972), ópera prima de de un profesor de instituto que en aquellos momentos coqueteaba con el cine norteamericano más underground , Wes Craven.  En ella se citaba una premisa que narraba la violación y vejación cometido por un grupo de delincuentes, quizá símbolo del lado más oscuro de la loca sociedad norteamericana de entonces, a dos chicas de clase media-alta que se disponen a ir a un concierto de rock. La suerte y el destino hará que los maníacos acaben buscando alojamiento en la casa de los padres de una de las jóvenes, lo que ocasionará una venganza de gigantescas proporciones. Ante el enorme éxito del film de Craven, aún siendo caldo de cultivo de los circuitos más marginales de la distribución, muchas serían las modestas películas que repetirían esa premisa de violaciones castigadas con actos de violencia aún más cruentos; La casa sperduta nel parco (evitaremos citar el título al español, todo una revelación de su giro final en sí mismo), proveniente de un director que en aquel 1980 causaba tanta fascinación como indignación con Holocausto Caníbal, sería una de las varias respuestas italianas a uno de los subgéneros más viscerales del cine de explotación. Sigue leyendo

Una secretaria para matar (Douglas Fithian, 1974)

poster

Bajo una co-producción entre Gran Bretaña, España, Francia y Alemania se esconde este thriller protagonizado por la entonces emergente Lee Remick (aún faltaban un par de años para su papel más recordado, el de La Profecía [1976]), quien interpreta a una pretendida secretaria en una trama que aborda el siempre espinoso trama del espionaje industrial. Eleanor (Remick) descubre por accidente los malos actos de esta coyuntura empresarial que le costará sufrir una persecución que pretenda acabar por su vida. Un thriller funcional, donde se distinguen dos primeros tercios que se sumergen dentro de una historia que aborda de manera coyuntural toda la temática de la vigilancia empresarial, una parte del film que pudiera resultar algo tediosa y densa, más cuando aún el principal reclamo de la película pueda ser la persecución sufrida por la protagonista. Sigue leyendo

Express Reviews: «Baskin»,»Curve», «El Regalo», «Hidden: Terror en Kingsville»

Baskin (íd, Can Evrenol, 2015)

Baskin-Poster

Una de las últimas sensaciones del último Festival de Sitges, la película turca dirigida por el debutante Can Evrenol, nos relata la incursión de un grupo de policías en las mismísimas puertas del infierno, cuando se topen con una orgía satánica de funestas y escalofriantes situaciones. Cinta modesta en espíritu pero ampliamente superada por sus pretensiones, que busca de manera profusa generar un malestar e incomodidad que no llegarán hasta un último acto donde Evrenol, en un premeditado campo de acción, ofrece un recital satánico en una vena estremecedora y alucinantemente perversa. Su look inspirará una impronta del añejo horror, ensalzado por una atmósfera de claro empeño por conseguir un intoxicado impacto visual. Sigue leyendo

Dossier Giallo: «Seis mujeres para el asesino» (Mario Bava, 1964)

seidonne

Si ya vimos previamente como La muchacha que sabía demasiado (1963) adelantaba a principios de los 60 algunos de los códigos temáticos de lo que posteriormente conoceríamos por giallo, justo un año después, el propio Mario Bava cimentaría de manera más solida muchos de las características clave de este apasionante subgénero, que quedarían postergados como enclaves habituales tanto de la narración como del estilo visual del también llamado thriller italiano de los 70.  Filmada ya en color, su puesta en escena se engrandece gracias a la variedad cromática utilizada por el director, quien se aprovecha de sus conocimientos y habilidades visuales (recordemos que Bava, antes de su labor como realizador, ejerció como uno de los más reputados directores de fotografía de la cinematografía italiana) para ofrecer auténticas postales de lo macabro ante una de las principales señas de identidad de la película tanto en su concepto como posterior semilla para los gialli: la perturbadora, estudiada y meticulosa concepción de los asesinatos, con una minuciosidad en su puesta en escena impropia para la época, que dejaba en evidencia el talento innato de Mario Bava para el dibujo del terror.   Sigue leyendo

Express Reviews: «La hija de Dios», «Nina Forever», «Paranormal Activity: Dimensión Fantasma», «Southbound»

La hija de Dios (Exposed, Declan Dale, 2015)

exposed

Aburridísimo e insustancial thriller policíaco con leves apuntes sobrenaturales, que le añade ciertas disposiciones hacia el cine fantástico que rápidamente son vilipendiadas por una narración que juega con dos tramas de torpe y vacua manera. La primera de ellas nos presenta a Isabel (Ana de Armas) como una emigrante latina que lucha consigo misma en una surrealista existencia de visiones y dramas pasados; en la segunda, un policía también influenciado por la tragedia, tratará de investigar la extraña muerte de uno de sus compañeros. Como es de esperar, ambas subtramas guardarán una inevitable relación, que sólo será efectiva a instancias de una conclusión previsible  e insípida. Sigue leyendo