Dossier Giallo: “Dos menos uno, tres” (Giulio Questi, 1968)

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Con su peculiar titulo original La morte ha fatto l´uovo (traducido literalmente sería como “La muerte ha puesto un huevo”, que aunque suene estrambótico tendrá relación con el telón de fondo de la historia), Giulio Questi plantea una de esas películas de finales de los 60 que se sitúa entre la fina línea donde el cine de suspense italiano toquetea con algunas de las bases del Giallo que, en aquellos momentos, Mario Bava comenzaba a gestar aunque sin llegar aún la explosión comercial a raíz de la inminente El pájaro de las plumas de cristal (1970) de Dario Argento con el inicio de la década de los 70. Se pueden definir justo en ese momento de impasse de la cercana eclosión de los gialli una variante del suspense psicológico imperada principalmente por Umberto Lenzi, con films como Orgasmo (1969) o Así de dulce, así de maravillosa (1969), que hoy en día serán considerados como parte de la producción “giallesca” aunque los derroteros que sigan sus historias compartan de manera tenue algunos de los estamentos que hoy consideramos como patrones básicos del subgénero. Sigue leyendo

Dossier Giallo: “Joven de buena familia sospechosa de asesinato” (Alfonso Brescia, 1972)

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Aunque siempre situado un escalón por debajo que muchos de sus otros coetáneos, con Alfonso Brescia nos encontramos ante uno de los directores más prolíficos del cine de consumo popular italiano, para el que realizó multitud de películas en todo tipo de géneros como el peplum, Spaghetti Western, las aventuras o la ciencia ficción; El magnífico gladiador (1964),  Killer calibro 32 (1967), Las amazonas contra los superman (1975) o La batalla de las estrellas (1977) son solo una pequeña muestra de una productiva filmografía, en la que aportaría al giallo esta Joven de buena familia sospechosa de asesinato. Tras una inexplicable secuencia inicial en blanco y negro a modo de drama bélico, a la que posteriormente, en la conclusión, encontraremos explicación, la película relata como un hombre adinerado aparece muerto en pleno parque de atracciones de Madrid, apodado para la ocasión como “Luna Park”.  Sigue leyendo

Dossier Giallo: “Seis mujeres para el asesino” (Mario Bava, 1964)

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Si ya vimos previamente como La muchacha que sabía demasiado (1963) adelantaba a principios de los 60 algunos de los códigos temáticos de lo que posteriormente conoceríamos por giallo, justo un año después, el propio Mario Bava cimentaría de manera más solida muchos de las características clave de este apasionante subgénero, que quedarían postergados como enclaves habituales tanto de la narración como del estilo visual del también llamado thriller italiano de los 70.  Filmada ya en color, su puesta en escena se engrandece gracias a la variedad cromática utilizada por el director, quien se aprovecha de sus conocimientos y habilidades visuales (recordemos que Bava, antes de su labor como realizador, ejerció como uno de los más reputados directores de fotografía de la cinematografía italiana) para ofrecer auténticas postales de lo macabro ante una de las principales señas de identidad de la película tanto en su concepto como posterior semilla para los gialli: la perturbadora, estudiada y meticulosa concepción de los asesinatos, con una minuciosidad en su puesta en escena impropia para la época, que dejaba en evidencia el talento innato de Mario Bava para el dibujo del terror.   Sigue leyendo

Dossier Giallo: “La muchacha que sabía demasiado” (Mario Bava, 1963)

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Dictaminar el momento en el que eclosiono el Giallo es una tarea realmente complicada, aunque parece claro que su estallido comercial se inició con El pájaro de las plumas de cristal de Dario Argento, que sería también el comienzo de su icónica “Trilogía animal”. Aunque encontramos en la década de los 40 algunos ejemplos de thriller italiano, el Giallo como el fenómeno cinematográfico que hoy conocemos comenzaría sus efluvios con La muchacha que sabía demasiado de Mario Bava, ya que en ella se empiezan a contemplar muchas de esas señas  de identidad que posteriormente Argento cimentaría como constantes para el subgénero. Y es que, Bava, que aquí se encontraba ante una de sus primeras películas dirigidas en solitario (su pasado como reputado director de fotografía le hizo co-dirigir, la mayoría de las veces por accidente, varios productos previos), parte de una historia ambientada en la turística y luminiscente Roma. Sigue leyendo

Dossier Giallo: ¿Quién la ha visto morir? (Aldo Lado, 1972)

Con ¿Quién la ha visto morir? nos encontramos con una de las aportaciones más interesantes y personales del giallo post-Argento y su  multi-referenciada “Trilogía animal”, venida del siempre interesante Aldo Lado que no oculta aquí una clara influencia de la vertiente más comercial del género auspiciada por el citado tríptico. Paradójicamente, el film se inicia con un prefacio visualmente contrario a las constantes particularidades de los gialli, dentro de un paisaje enteramente nevado que nos inmiscuye en la clave argumental de la cinta, la muerte de una niña pelirroja que, mostrado como un hecho funesto e incomprensible, se repetirá posteriormente en la trama. Ya dentro del propio entramado argumental, y presentado por un imponente opening musical venido de Ennio Morricone, se nos introduce al protagonista interpretado por el británico George Lazenby (famoso por ser el 007 más fugaz de la historia) como Franco Serpieri, un escultor divorciado cuya hija será víctima de un misterioso asesinato.   Sigue leyendo

Dossier Giallo: “Pasos de danza sobre el filo de una navaja” (Maurizio Pradeaux, 1973)

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Con la originalmente llamada Passi di danza su una lama di rasoio nos encontramos ante uno de esos típicos émulos del éxito urdido por el Dario Argento de la “Trilogía animal”, algo que ya se evidencia desde los primeros minutos de metraje; Kitty (Susan Navarro, a.k.a. Susan Scott) es una joven que de manera involuntaria se ve inmersa en una trama criminal cuando sea testigo de primera mano de un asesinato, el que acontece en una de las ventanas que alcanza a ver por el prismático público de un mirador. Al igual que ocurría con el Sam Dalmas interpretado por Tony Musante en El pájaro de las plumas de cristal,  el involuntario acto de la mujer la convertirá en la inesperada protagonista de una trama que presenta una sucesión de asesinatos, todos ellos cometidos por un  villano está acicalado con oscuros ropajes y sombrero negro, atuendos prototípicos del villano en el género. Sigue leyendo

Dossier Giallo: “Las lágrimas de Jennifer” (Giuliano Carnimeo, 1973)

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Dos mujeres son asesinadas en un bloque de edificios. La primera, una prostituta de lujo, es salvajemente despachada a cuchillo en el ascensor del inmueble; la segunda, una stripper mulata, fallece ahogada premeditadamente en su propia bañera. A pesar de estos siniestros sucesos, Jennifer (Edwige Fenech), una joven modelo, se muda junto a una amiga al apartamento donde la bailarina perdería la vida, no mostrando ninguna preocupación de los trágicos acontecimientos que han tenido lugar en el edificio.  vlcsnap-2015-10-28-16h11m03s92Giuliano Carnimeo, previo experto en el Spaghetti western (Buen fueral amigos… Paga Sartana, Y dejaron de llamarle Camposanto) dirige este curioso giallo en el que recae el protagonismo sobre la explosiva Edwige Fenech, mito erótico en pleno auge durante aquellos inicios de los 70 a raíz de ser la musa de Sergio Martino (el hermano de este y compañero sentimental de la actriz por aquel entonces, Luciano Martino, será aquí productor), de la que se aprovecha su esplendoroso físico oficiando un rol que la verá inmersa en una oleada de asesinatos. Sigue leyendo

Dossier Giallo: Introduciendo un género. Y la muerte vestía de color amarillo…

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El giallo, o el plural gialli como manera más refinada de hacerle referencia, nace dentro de una creciente explosión europea de subgéneros, quizá como una de las tendencias que más han marcado el cine popular de décadas pasadas. Pero dentro de la gran amalgama de corrientes en las que fueron derivando ese cine de consumo europeo, donde la industria italiana ejecutó una ampulosa producción derivando del peplum al spaghetti western, pasando por el terror gótico o hasta el cine de aventuras, el giallo suponía una extraña miscelánea entre el thriller policíaco y un suspense sumergido en unas connotaciones de sello honestamente fantastique, que consiguió generar un conjunto de películas con especial ímpetu heterodoxo a su propia corriente hasta el punto de llegar a la manera errada de citar cualquier película italiana de tintes fantásticos como giallo, durante la mayor época de explosión del subgénero en la productiva década de los 70. Sigue leyendo