Dossier Giallo: “A… come assassino” (Angelo Dorigo, 1966)

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Mucho se ha escrito sobre las piezas que Mario Bava concibió en la década de los 60 y que hoy son consideradas como primeras obras culmen del giallo o, de manera aún más reflexiva, como las películas germen de lo que luego acontecería con la explosión originada con los primeros films de Dario Argento. Aunque es insondable la importancia para el subgénero de películas como La muchacha que sabía demasiado (1963) o Seis mujeres para el asesino (1964) (como algo que ya se ha tratado por estos lares virtuales), existe un nutrido grupo de películas que en la década de los 60 conformaban parámetros que luego se estandarizarían como clichés en los futuros gialli, sin ser consideradas estrictamente piezas de la corriente. Como muestra a este conjunto puede responder este A… come assassino (cuyo título se podría traducir literalmente como “A de Asesino”), que no debería ser estimada rigurosamente como un giallo (algo que el que esto escribe quiere dejar claro) pero que, encontrando en ella naturalidades que la conectan directamente con el subgénero, merece su relevancia en este Dossier. Sigue leyendo

Dossier Slasher: Introduciendo un género. Máscaras, cuchillos y gritos en la oscuridad… (2)

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En la primera parte de este artículo introductorio al Slasher nos habíamos quedado justo en el momento en el que se puede catalogar el estallido comercial de este apasionante subgénero: el estreno en 1978 de La Noche de Halloween, el modesto film de John Carpenter que expondría y ampliaría enormemente las más representativas claves del mismo. Partiendo de una clara influencia como fue el esquema argumental de Navidades Negras de Bob Clark, Carpenter potencia hasta el extremo la utilización de una trama sencilla (un pequeño vecindario que sufrirá los crímenes de un villano) pero que gracias a una serie de conjunciones puramente fílmicas se convertiría en todo un clásico del terror. Asentando los que se considerarían muchos de los patrones básicos del Slasher, que ya venían dándose con anterioridad pero que el cineasta aquí los estandariza (víctimas adolescentes, localización aislada, villano enmascarado…), sumándole una elegante articulación narrativa (ya presentado con el plano secuencia de inicio y su maravilloso uso del formato panorámico), impropia de estas temáticas, y con un reparto que incluía a una vieja estrella de Hollywood como Donald Pleasence y la presentación al mundo de Jamie Lee Curtis, quien sobre ella recae la responsabilidad de establecer las coyunturas de lo que a partir de aquí se empezó a llamar como final girl. Sigue leyendo

Express Reviews: “Hush”, “La Invitación”, “Last Girl Standing”, “Perros Rabiosos”

Hush (íd, Mike Flanagan, 2016)

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Llevando el esquema de la home invasion a todo su metraje, Hush relata el desasosiego y desesperación de una joven escritora sordomuda que sufrirá el acoso de un misterioso hombre enmascarado en su aislada morada. Si algo se le puede reconocer a la película es la confección de una tensión medida y moderada bajo la batuta del sello personal de su director, Mike Flanagan, aunque como ocurriera en su previa y aplaudida Oculus el film se derrumbará por su condición de buena premisa alargada en un guión lleno de secuencias estériles, así como de una atmósfera mucho menos perturbadora de lo que puede dar el subgénero de los crueles allanamientos de morada imprevistos. Sigue leyendo

Dossier Slasher: Introduciendo un género. Máscaras, cuchillos y gritos en la oscuridad… (1)

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Si dentro de las abultadas variantes del cine de terror existe una corriente que se haya mantenido con el paso del tiempo, aún teniendo en cuenta diversas decadencias y renovaciones, es el slasher. Con él se cumplen muchos de los patrones que establecen y dan forma a los subgéneros del cine fantástico, como bien pudieran ser unas influencias previas formales, una serie de obras prototípicas que darían pie a unos patrones que luego desarrollarían unos cineastas dando pie a sus tótems, además de la consecución de un movimiento anclado a una época determinada, que provocaría una futura explotación comercial y decaimiento. Aunque entraremos luego en ello, el slasher ha sufrido varios ocasos que no impedirían que fuese eternamente recurrido en los cánones de la serie B, destacando eso sí una explosión comercial que tendría en los años 80 su auténtico culmen. Sigue leyendo

Dossier Giallo: “Seis mujeres para el asesino” (Mario Bava, 1964)

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Si ya vimos previamente como La muchacha que sabía demasiado (1963) adelantaba a principios de los 60 algunos de los códigos temáticos de lo que posteriormente conoceríamos por giallo, justo un año después, el propio Mario Bava cimentaría de manera más solida muchos de las características clave de este apasionante subgénero, que quedarían postergados como enclaves habituales tanto de la narración como del estilo visual del también llamado thriller italiano de los 70.  Filmada ya en color, su puesta en escena se engrandece gracias a la variedad cromática utilizada por el director, quien se aprovecha de sus conocimientos y habilidades visuales (recordemos que Bava, antes de su labor como realizador, ejerció como uno de los más reputados directores de fotografía de la cinematografía italiana) para ofrecer auténticas postales de lo macabro ante una de las principales señas de identidad de la película tanto en su concepto como posterior semilla para los gialli: la perturbadora, estudiada y meticulosa concepción de los asesinatos, con una minuciosidad en su puesta en escena impropia para la época, que dejaba en evidencia el talento innato de Mario Bava para el dibujo del terror.   Sigue leyendo

Dossier Giallo: “La muchacha que sabía demasiado” (Mario Bava, 1963)

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Dictaminar el momento en el que eclosiono el Giallo es una tarea realmente complicada, aunque parece claro que su estallido comercial se inició con El pájaro de las plumas de cristal de Dario Argento, que sería también el comienzo de su icónica “Trilogía animal”. Aunque encontramos en la década de los 40 algunos ejemplos de thriller italiano, el Giallo como el fenómeno cinematográfico que hoy conocemos comenzaría sus efluvios con La muchacha que sabía demasiado de Mario Bava, ya que en ella se empiezan a contemplar muchas de esas señas  de identidad que posteriormente Argento cimentaría como constantes para el subgénero. Y es que, Bava, que aquí se encontraba ante una de sus primeras películas dirigidas en solitario (su pasado como reputado director de fotografía le hizo co-dirigir, la mayoría de las veces por accidente, varios productos previos), parte de una historia ambientada en la turística y luminiscente Roma. Sigue leyendo

Dossier Giallo: Introduciendo un género. Y la muerte vestía de color amarillo…

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El giallo, o el plural gialli como manera más refinada de hacerle referencia, nace dentro de una creciente explosión europea de subgéneros, quizá como una de las tendencias que más han marcado el cine popular de décadas pasadas. Pero dentro de la gran amalgama de corrientes en las que fueron derivando ese cine de consumo europeo, donde la industria italiana ejecutó una ampulosa producción derivando del peplum al spaghetti western, pasando por el terror gótico o hasta el cine de aventuras, el giallo suponía una extraña miscelánea entre el thriller policíaco y un suspense sumergido en unas connotaciones de sello honestamente fantastique, que consiguió generar un conjunto de películas con especial ímpetu heterodoxo a su propia corriente hasta el punto de llegar a la manera errada de citar cualquier película italiana de tintes fantásticos como giallo, durante la mayor época de explosión del subgénero en la productiva década de los 70. Sigue leyendo

Dossier Nasty: “Bahía de Sangre” (Mario Bava, 1971)

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Otra de las más populares cintas que entraron dentro de la lista de las “Video Nasties” es Bahía de Sangre, de Mario Bava, cuyo original, Reazione a catena, es mucho más estimulante y esclarecedor. Convendría centrarse en la película no como una pieza más del terror italiano, aquí en unas maneras mucho más cafres y exacerbadas respecto al estado del género en aquel entonces (donde los gialli ya habían dado cuenta de los últimos efluvios del gótico transalpino), sino como fenómeno. Bahía de Sangre de hecho es considerado uno de los gialli más peculiares y singulares de la historia, aquí con la particularidad de provenir del considerado creador de la vertiente. Y es que, en esencia, y bajo el modesto punto de vista de quien esto firma, el film viene a significar algo así como el anti-giallo, ya que rompe de una manera exquisita los elementos compositivos de la corriente pero ofreciendo, de paso, algunas resoluciones que luego mutarían en expropiaciones para el futuro slasher americano. Sigue leyendo