En su incesante espíritu reivindicador de cinematografías del horror pasadas, Eli Roth pretende con este The Green Inferno rendir culto al clásico Holocausto Caníbal (1980) de Ruggero Deodato, que a su vez sería en su tiempo el polémico film estrella del subgénero de indígenas antropófagos. En realidad, y dentro de ese ímpetu del cineasta que siempre antepone su cualidad de cinéfago a la de director, Roth invoca todo un homenaje y revisión al canibalismo italiano no sólo recordado por el film de Deodato, sino también impulsado por cineastas como el Umberto Lenzi de ¡Comidos Vivos! (1980) y Caníbal Feroz (1981), el Sergio Martino de La montaña del Dios caníbal (1978) o el Joe D´Amato de Emanuelle y los últimos caníbales (1977), entre otros. Como films de explotación se aprovechaban de frondosas localizaciones selváticas para mostrar de manera exacerbada los instintos carnívoros y primarios de grupos de indígenas, dentro de un horror de enorme calado gore que en algunos casos, como el propio Holocausto Caníbal, gozaban de un realismo natural aterrador y más concretamente en el film de Deodato con una mirada al horror directa gracias a sus formas narrativas que de paso inaugurarían en popularidad el llamado found footage. Influenciado y apadrinado por el subgénero mondo (con gran relevancia en los años 60 y que el film Este perro mundo a.k.a. Mondo Cane [1962]) popularizaría, ofrecía una interacción con la imagen auspiciada por su intrínseco carácter documental), y tan odiado como amado a partes iguales, el cine de caníbales se recuerda bajo la alta exposición de su violencia que aunque le sea achacable cierta gratuidad en su incidencia, se alimentaba de una lectura sobre el despertar del lado más salvaje del ser humano, quien recibiría una especie de justicia poética cuando los caníbales hiciesen despertar sus instintos más bajos.
Crítica
Express Reviews: «The Final Girls», «Deathgasm», «Cuentos de Halloween», «Maggie»
The Final Girls (íd, Todd Strauss-Schulson, 2015)
Catapultada como una de las cintas más aclamadas en la pasada edición del festival de Sitges, The Final Girls se desarrolla bajo unas claras querencias reivindicadoras hacia uno de los (sub)géneros más adorados y explotados del fantástico como es el slasher. Strauss-Schulson pretende un homenaje, exageradamente auto-confeso aunque a la vez honesto en sus propósitos, en un juego metalingüístico en el que sus protagonistas acabarán siendo los principales partícipes de una ficción que aclimata en una pretendida y confesa exageración las constantes del mencionado (sub)género; esta maniobra retrotrae al espectador al instante a artificios creativos mucho más interesantes como Demons de Lamberto Bava o Angustia de Bigas Luna, aunque aquí la pirueta narrativa se acaba ahogando en las cansinas y gratuitas ganas de provocar el chiste, olvidándose de procrear un homenaje consecuente con el propio slasher y que acabará, de manera lamentable, en un batiburrillo de gags insulsos y olvidables. El rescate de los más manidos tópicos del slasher serán fruto de un conjunto de secuencias que explotan las bromas sin el cinismo y la mordacidad necesarios, cayendo en un tono cómico excesivamente superior a su empaque fantastique.
Dossier Nasty: «Caníbal Feroz» (Umberto Lenzi, 1981)
Umberto Lenzi, cineasta todotorreno que se adaptaría a la perfección en la industria de géneros europea de los años 60 y 70, comprendió una artesana carrera en todo tipo de vertientes. Desde el western al giallo, pasando por el poliziesco y llegando al terror, en 1981 labraría un díptico dentro del cine de explotación que centraría su temática en un elemento de candente actualidad por aquel entonces, la antropofagia; esta se popularizaría como causa del enorme y polémico éxito de Ruggero Deodato con Holocausto Caníbal (1980), el metraje encontrado más escandalizador de la historia del cine que hizo creer a multitud de espectadores que las tropelías que una tribu de caníbales del Amazonas hacían sobre un grupo de reporteros era real. Lenzi dirige en 1980 ¡Comidos Vivos! y un año después esta Caníbal Feroz, en un claro intento de seguir el rebufo del enorme éxito comercial del film de Deodato aunque es cierto que el gran Umberto ya había tocado el género mucho antes con El país del sexo salvaje, de 1972. Si bien esta última está considerada como una de las más primerizas muestras del «canibalismo italiano», sería Deodato con Mundo caníbal, mundo salvaje (1977) y sobretodo Holocausto Caníbal el que daría su pistoletazo de salida a nivel comercial. De hecho, existe una trifulca entre Lenzi y Deodato que nace a partir del momento en el que el director de Holocausto Caníbal critica duramente a Caníbal Feroz tildándola como un pobre exploit de su película. Además, en el Comidos Vivos de Lenzi se utilizan varios planos de la exótica actriz Me Me Lai extraídos de Mundo caníbal, mundo salvaje de Deodato (la intérprete aparece en ambas películas) algo que a este no le agradaría nada.
Triple Feature: «Las Sádicas» + «Viciosas al desnudo» + «Knock Knock»
El reciente lanzamiento de Knock Knock de Eli Roth ha planteado que se recupere del olvido un film tan atado formal y estéticamente a su época y a la vez tan desconocido en nuestro tiempo como Las Sádicas, dirigido en 1977 por Peter S. Traynor. La película planteaba una premisa tan básica como es la home invasion, consentida y aparentemente inofensiva en primer término, perpretada por dos jovencitas de aspecto inocente y virginal interpretadas por Sondra Locke y Colleen Camp, quienes conquistan a un padre de familia modélico dramatizado por un Seymour Cassell al que acabarán haciéndole sufrir hasta el extremo en el propio domicilio familiar, símbolo este de una ejemplar y envidiada existencia que se ve agitada desde los más hondos cimientos morales del sufrido protagonista. Conviene aprovechar la confesa revisión perpetrada por Eli Roth para recuperar el film original, además de rescatar de los olvidos la copia descarada parida en 1980 por el incombustible Manuel Esteba dentro de la por entonces incipiente cinematografía hispana del destape, Viciosas al desnudo. El film de Roth, de reciente proyección en el festival de Sitges y ya visionado por servidor, también será objeto de análisis en un intento de comparar las tres visiones de una premisa argumental básica pero que parece dar de sí unas ramificaciones identificativas que cada realizador intenta hacer propias.
Dossier Nasty: «Campo de concentración nº 7» (Lee Frost, 1969)
Uno de los clásicos de culto incluidos en la la lista de las «Video Nasties» es Campo de concentración nº7. Y es que, a pesar de ser un título no muy conocido, dejando a un lado su calidad, la película fomentaría y hasta en cierto punto inauguraría dos de las vertientes más conocidas del cine de explotación: las women in prison films (WiP films a partir de ahora) y la nazisploitation. Aunque la segunda pueda considerarse una variante consecuente de la primera, ambos subgéneros disponen de suficientes títulos representativos como para separarlos como corrientes. Las WiP films son ese subgénero del cine de explotación en el que una o varias mujeres inocentes son enviadas a instalaciones penitenciarias habitualmente de manera injusta, para sufrir los abusos y vejaciones de un grupo de personas con rango (casi siempre soldados o incluso miembros de una rama de tráfico de prostitutas) obligándolas a realizar trabajos forzados o actividades sexuales. Sigue leyendo
La Visita (M. Night Shyamalan, 2015)
El retorno del M. Night Shyamalan al cine de terror era bastante esperado tras varios fracasos que hicieron olvidar la gran factura de películas pasadas. La Visita prometía ser la vuelta por antiguos fueros, la mirada atrás a aquellos tiempos de sensaciones inquietantes y perturbadoras bajo un calado estético opresor y hasta cierto punto refinado. M. Night Shyamalan parte en La Visita de una idea suya y para procesarla se ha unido a Jason Blum, cuya Blumhouse Productions domina gran parte de la producción de terror de bajo presupuesto con ampulosos resultados en taquilla. Sigue leyendo
Dossier Nasty: «Blood Feast» (Herschell Gordon Lewis, 1963)
Herschell Gordon Lewis es reconocido hoy como «el padrino del gore«, epíteto que ha compartido con el paso de los años con otros directores de tal calibre como el del italiano Lucio Fulci, con cuya Aquella casa al lado del cementerio (1981) inauguramos el repaso formado a estas películas perseguidas por terrenos británicos. En el caso del director norteamericano tendría más trascendencia el apelativo agrandándolo aún más hasta el nivel de ser considerado como el creador del cine gore. Aunque antes de Gordon Lewis ya había tendencias y corrientes que ya presumían de estilismos propios del también llamado splatter (el Grand Guignol francés se postula como principal tótem de influencia, al que imitarían cineastas como D. W. Griffith, Cecil B. DeMille o la propia Hammer), se podría considerar al director de Blood Feast o 2000 Maníacos (1964) como el principal precursor del gore como corriente, apoyándose en un carácter explícito de la violencia y una búsqueda de la incomodidad más transgresora, constituyendo su estilo a lo largo de una filmografía que acabó por catalogarse como la más salvaje ramificación del slapstick (comedia apoyada en situaciones de violencia exagerada, que en el caso de Gordon Lewis se ayudaría de una desorbitada cantidad de grotesca violencia gráfica). Sigue leyendo
Dossier Nasty: «Bahía de Sangre» (Mario Bava, 1971)
Otra de las más populares cintas que entraron dentro de la lista de las «Video Nasties» es Bahía de Sangre, de Mario Bava, cuyo original, Reazione a catena, es mucho más estimulante y esclarecedor. Convendría centrarse en la película no como una pieza más del terror italiano, aquí en unas maneras mucho más cafres y exacerbadas respecto al estado del género en aquel entonces (donde los gialli ya habían dado cuenta de los últimos efluvios del gótico transalpino), sino como fenómeno. Bahía de Sangre de hecho es considerado uno de los gialli más peculiares y singulares de la historia, aquí con la particularidad de provenir del considerado creador de la vertiente. Y es que, en esencia, y bajo el modesto punto de vista de quien esto firma, el film viene a significar algo así como el anti-giallo, ya que rompe de una manera exquisita los elementos compositivos de la corriente pero ofreciendo, de paso, algunas resoluciones que luego mutarían en expropiaciones para el futuro slasher americano. Sigue leyendo
Dossier Nasty: «Aquella casa al lado del cementerio» (Lucio Fulci, 1981)
Inauguramos el repaso a las películas que conforman la lista de las «Video Nasties» con uno de los directores que aportaría más de un título al ya famoso listado de cintas perseguidas. Concretamente, Lucio Fulci, el llamado «padrino del gore» y que tendrá también su Dossier en el Gabinete, aporta al famoso listado británico de vídeos poscritos Nueva York bajo el terror de los zombies (1979), El más allá ,(1981) además de esta Aquella casa al lado del cementerio. No es de extrañar, ya que una de las características que más famoso han hecho a Fulci como realizador de terror (algo que le llegaría en su última etapa, ya que abordó varios géneros, desde el western hasta la comedia, en la explosión del cine popular italiano de los 60 y 70) han sido siempre sus escenas grotescas donde todo podía estar presente, desde hemoglobina en cantidades industriales, gusanos viscosos o arañas carnívoras. La película que hoy nos ocupa es la tercera parte de la trilogía pirata denominada «Las puertas del infierno«, sobrenombre ideado desde el propio fandom con el que se agrupan tres de sus películas más populares: Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (1980), El más allá y Aquella casa al lado del cementerio; las tres parecen compartir universo con una atmósfera raruna y perturbadora, centrando su argumento en un terror sobrenatural donde nuestro mundo acaba conectándose, tras una serie de funestos hechos, con otra dimensión oculta, cuasi luciferina y de aspecto altamente malvado. Sigue leyendo
Dossier Lovecraft: «Los Sueños de la Casa de la Bruja»
«Los sueños estaban más allá del límite de la cordura, y Gilman pensaba que eran resultado conjunto de sus estudios de matemáticas y de sus lecturas sobre leyendas populares. Había estado pensando demasiado en las vagas regiones que, según sus fórmulas, tenían que existir más allá de las tres dimensiones conocidas, y en la posibilidad de que la vieja Keziah Mason, guiada por alguna influencia imposible de conjeturar, hubiera encontrado la puerta de acceso a aquellas regiones.«
Walter Gilman es uno de los más aventajados estudiantes de matemáticas de la Universidad de Miskatonic, además de ferviente seguidor del folklore oculto e inquietante de los mitos contra-culturales de la ciudad de Arkham. Por ello, y con el fin de avanzar en sus estudios matemáticos en un extraño y misterioso ambiente, alquila una vieja habitación de una casa donde la leyenda dice que habitó Keziah Mason, una bruja que escapó de los tribunales de Salem en unas circunstancias muy extrañas. Sigue leyendo
Express Reviews: «La Pirámide», «Mockingbird», «Insidious: Capítulo 3», «Poltergeist»
Inauguramos sección en el Gabinete donde, puntualmente, se reseñarán películas de manera breve y concisa, habitualmente films de los que el Reverendo no cree justo merecer más líneas de las presentadas. Se inicia la primera tanda con las siguientes:
La Pirámide (The Pyramid, Grégory Levasseur, 2015)
Horns (Alexandre Aja, 2013)
El siempre prometedor Alexandre Aja no lo tenía nada fácil al encontrarse con un material como Horns, la novela de Joe Hill que a modo de persuasivo cóctel de variantes ofrecía un extraño batiburrillo de elementos comandado por una historia de amor adolescente truncada por la tragedia, la misma que origina una venganza incesante con toques sobrenaturales todo ello con un alma fantastique repleta de humor negro y perversión. El libro de Hill ofrecía esta extraña premisa bajo la frescura presente a la hora de unir y ensamblar sus más que estridentes particularidades que, en el caso de la versión fílmica del director francés, y aún destacando como una pieza singular y excéntrica, no acaban de aprovecharse al máximo dentro de su peculiar naturaleza.











